noviembre 25, 2020

La Entrevista a José Bengoa: «Cuando un pueblo toma conciencia política de sus derechos, se convierte en una nación. Es lo que pasó en Chile cuando un grupo de criollos tomaron conciencia de que eran distintos a los españoles»

Primera Piedra – 10  de agosto 2020

JOSÉ BENGOA, antropólogo e historiador Ex rector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, especialista en temas indígenas. (Propósitos recogidos por Michel Bonnefoy y Rafael Urriola)

PP- ¿Existen milicias mapuche, y/o milicias paramilitares, fascistas, en la Araucanía?

No creo que hayamos llegado a ese nivel. La violencia que siempre ha sufrido la Araucanía es una violencia fundamentalmente de la policía contra las comunidades. Cuando las comunidades han sido atacadas, los muchachos se han defendido con piedras y palos. Podría de repente aparecer en una comunidad una escopeta para cazar conejos, pero no se trata de ninguna manera de milicias mapuche. Hay, eso sí, organizaciones sociales.

Por otra parte, del lado de los sectores civiles no mapuche, hay organizaciones bastante violentas, con un contenido racista, antimapuche, como los que actuaron unos días atrás, cuando hizo irrupción un grupo de personas armadas de palos y otros objetos para desalojar a los mapuche de la municipalidad. Pero no son lo que se entiende por milicias.

PP. ¿A qué fue el ministro Víctor Pérez a la región?

En esa materia yo prefiero no especular. Uno puede suponer que, en su visión y su manera de tratar el tema mapuche, él consideró que le correspondía hacer un acto de presencia, que bastó para desatar lo que hemos visto. Yo prefiero mirar lo que está ocurriendo en términos más formales. Por ejemplo: el alcalde de Tirúa se opuso a que desalojaran por la fuerza la municipalidad, sin embargo, llegó una orden superior, que todavía no se sabe quién la dio, y Carabineros actuó con su acostumbrada violencia. Hasta le pegaron a un jesuita. Eso es subir el tono del conflicto de una manera absurda. Una toma ya es algo banal en Chile, que no justifica una actuación de esa envergadura, que solo genera violencia.

PP. Y a propósito de estas tomas y este conflicto que se prolonga sin solución aparente, ¿cuál crees que sería una solución justa en la Araucanía?

Para empezar, la palabra “solución” es muy complicada. Para mucha gente, para las políticas de los Estados y para la Historia en general, la solución de un conflicto ha consistido siempre en el fin del contrincante, es decir que éste deje de existir como tal. O sea, en este caso, que los mapuche dejen de ser mapuches y que pasen a ser igual que todos los demás. Pero esa no es una solución. La paz de los cementerios no es solución.

Una verdadera solución pasa, en primer lugar, por el reconocimiento del otro. Aquí se trata de que el Estado reconozca que hay un sector de Chile que tiene su propia identidad, su lengua, su historia, una historia que por lo demás recorre este territorio antes de que fuera Chile. Mientras no tengamos clara esa convicción, no habrá soluciones de ninguna naturaleza. Y eso es algo concreto. El presidente Aylwin, el año 1991, escribió con su propio puño y letra la Reforma Constitucional que reconocía a los pueblos indígenas de Chile “que habitan en el territorio nacional”. Eso no se ha aprobado hasta el día de hoy, lo que por supuesto trae muchas consecuencias, mucha exasperación y enojo.

En el ámbito internacional, hace mucho tiempo que no se habla de soluciones, sino de accommodations (acomodaciones), un término que acuñó el recién fallecido Premio Nobel de la Paz, John Hume, forjador del diálogo de paz en Irlanda. No se puede ni se debe convencer al otro de que deje de ser, pero sí se puede avanzar hacia la paz “acomodando” la situación.

PP. ¿Qué puede entenderse por el concepto de nación mapuche?

Cuando un pueblo toma conciencia política de sus derechos, se convierte en una nación. Es lo que pasó en Chile cuando un grupo de criollos tomaron conciencia de que eran distintos a los españoles. Símbolos como la creación de una bandera, contribuyeron a transformarnos en nación. La nación es una invención. Como dijo Benedict Anderson, nación es una comunidad imaginada. El pueblo es algo objetivo, que se transforma en nación cuando toma conciencia de sus derechos políticos, asume símbolos políticos y construye un relato político.

http://www.revistaprimerapiedra.cl/PDF/2020/08/pp-895_10-08-2020.pdf