noviembre 25, 2020

Somos Mov

Chile se enfrenta a horas cruciales de su historia política y social. Sectores muy mayoritarios de la población han expresado su cansancio frente a décadas de abusos e injusticias, generadas por un modelo económico neoliberal y un sistema político que ignora la soberanía popular, y se movilizan por un cambio estructural de las reglas del juego económico y la forma de entender la democracia. La prioridad es hoy la necesaria construcción de un nuevo pacto social que de origen a una Nueva Constitución, que devuelva dignidad, igualdad y autodeterminación al pueblo.

En muchos aspectos, el estallido social expresa también un rechazo a la elite política y empresarial, persistentemente altanera y arrogante frente a los problemas, empeñada en invisibilizar a los ciudadanos, a quienes ha convertido en una mera estadística de su ingeniería social y sus juegos electorales. Con todo, creemos que la participación y unidad del pueblo son pilares esenciales del proceso Constituyente.

Convencidos de la necesidad de rescatar una épica de la participación política ciudadana, y de canalizar las energías despertadas hacia formas organizativas que las conviertan en fuerza política real en la instalación de una Asamblea Constituyente y una Nueva Constitución, los abajo firmantes nos hemos comprometido a crear un Movimiento por una Nueva Constitución, como una organización instrumental, que sirva a tal propósito.

Esta instancia será una plataforma organizativa práctica que le permita a los movimientos sociales, cualquiera sea su objetivo o naturaleza, a los/as/es independientes, y a toda organización del pueblo que lo requiera, participar activamente en el proceso Constituyente, especialmente en la elección de la Asamblea Constituyente u organismo que se acuerde en el Plebiscito de entrada al proceso, en sus debates y en la realización del Plebiscito ratificatorio final, luego de lo cual dejará de existir como organización.

Estamos convencidos/as/es que el poder político que ostentan los partidos políticos existentes, buscará instrumentalizar la participación del pueblo en ese proceso, capturar y controlar toda su variada expresión política, e incluso obstaculizar –si no logran lo anterior- la participación independiente de los movimientos sociales y de los ciudadanos en general. Esta plataforma usará todos los medios legales disponibles para garantizar la más amplia libertad y la mayor participación, organizando incluso primarias para designar candidatos a la Asamblea Constituyente donde ello sea posible.

Una Nueva Constitución la hace el pueblo, dueño y titular de la soberanía, el que debe ejercer sus funciones de la manera más libre e igualitaria, a través de los plebiscitos, procesos electorales, asambleas, cabildos, organismos e instituciones que de manera legítima, igualitaria y democrática, establezca. De allí que resulte imperativo asegurar paridad de género y de representación por los pueblos originarios. Las democracias modernas requieren de un firme sustento cívico y participación directa de la ciudadanía para afirmarse en el tiempo.

El Poder Constituyente no reconoce otros condicionamientos o límites que el amplio respeto de los derechos humanos, la libertad y dignidad de las personas, el acatamiento de las mayorías generadas democráticamente con plena garantía y respeto de las minorías, la igualdad de género, el respeto a la diversidad sexual, y la tolerancia frente a toda ideología, credo o doctrina que no atente contra estos principios. Sostenemos que la esencia de la vida democrática es el ejercicio dialógico de la política, con exclusión de todo tipo de violencia, sean física, retórica o simbólica.

Nuestra misión es contribuir a ese desarrollo democrático de la sociedad chilena, actuando en un espacio muy acotado de tiempo y declaramos formalmente nuestro compromiso de disolvernos una vez concluido el proceso con la realización del plebiscito ratificatorio que instale una Nueva Constitución en Chile. A este proceso te convocamos a participar.